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Tortas de San Blas

Dulce medicina para la garganta

El 3 de Febrero hay una cita ineludible con San Blas y sus tradicionales dulces de temporada. Como todo el mundo sabe, este santo es el protector de los males de la garganta, pero de alguna manera hay que ayudarle en su tarea curativa y es con una dulce medicina: degustando caramelos de malvavisco, macarrones dulces y tortas de San Blas, que son los dulces que se asocian a la festividad desde tiempos muy antiguos.

El origen de la tradición se remonta a la historia de este obispo armenio que vivó como ermitaño allá por el siglo III d.c y que curó a un joven que estaba asfixiándose a causa de una espina que tenía atravesada en la garganta. A partir de este hecho se le comenzó a venerar por curar enfermedades relacionadas con la garganta.

Esta creencia popular y el consumo de los productos típicos que la caracterizan se han mantenido vivos hasta nuestros días. Por eso a día de hoy, unos 1.700 años después, San Blas se sigue celebrando poniéndose un cordoncillo bendecido al cuello durante 9 días y luego se quema para salvarse de padecer catarros y otras afecciones parecidas. Todos los vizcaínos “saben” que degustando las tradicionales tortas de San Blas se refuerza este efecto preventivo de manera muy placentera.

Estas tortas se elaboran con harina, azúcar, huevos y manteca, con un toque característico de sabor que le aporta el anís y el baño blanco exterior que cubre toda la superficie.